Expresiónes en Tailandia
Farang Kino
¿Te han llamado Farang Kino en Tailandia y no sabías si reírte o preocuparte? No eres el único. Esta expresión tailandesa, que suena casi inofensiva al oído occidental, esconde un significado mucho más jugoso de lo que parece. Y conocerla puede cambiar por completo la forma en que vives tu viaje al país de las sonrisas.
Si has estado investigando sobre Tailandia o ya has viajado por allí, es probable que hayas escuchado la palabra farang. Pero, ¿qué pasa cuando los tailandeses añaden algo más y te llaman Farang Kino —o más exactamente, Farang Khi Nok—? Eso ya es otra historia muy distinta. En este artículo te cuento todo lo que necesitas saber sobre esta expresión: qué significa, de dónde viene y cómo evitar que te la digan a ti.
Primero lo primero: ¿Qué es un Farang?
Antes de entender Farang Kino, hay que entender la base: farang (ฝรั่ง). Esta palabra tailandesa se usa para referirse a los extranjeros occidentales de piel clara, ya sean europeos, norteamericanos o australianos. Da igual si eres español, alemán o canadiense: para un tailandés, eres farang. Es el equivalente asiático del término «gringo» en Latinoamérica.
El origen de la palabra es fascinante. Probablemente deriva del persa farangī, término que históricamente hacía referencia a los francos —el pueblo germánico— y que con el tiempo pasó a designar a los europeos occidentales en general. Otros señalan que en el siglo XVII, los primeros europeos en llegar a Siam de forma masiva eran franceses, y los tailandeses adaptaron el sonido de «français».
Lo importante es que, en contexto neutro, ser llamado farang no es un insulto. Es simplemente una etiqueta descriptiva, como cuando decimos «el americano» o «el guiri».
Entonces, ¿Qué Significa Farang Kino (Farang Khi Nok)?
Aquí viene lo interesante. Farang Khi Nok (ฝรั่งขี้นก) se compone de tres partes:
-
Farang (ฝรั่ง) = extranjero occidental / guayaba
-
Khi (ขี้) = excremento, caca
-
Nok (นก) = pájaro
Traducido literalmente: «farang cagada de pájaro». Y como puedes imaginar, no es un piropo precisamente.
La expresión tiene una doble raíz muy curiosa. Por un lado, existe una variedad de guayaba silvestre en Tailandia que crece de semillas esparcidas por los pájaros —es decir, de sus excrementos— que es pequeña, de poca carne y que nadie cultiva intencionadamente porque resulta casi inútil. Por otro lado, la expresión migró al lenguaje coloquial para describir a cierto tipo de extranjero que los tailandeses consideran indeseable.
¿A Quién Llaman Farang Kino en Tailandia?
Esta es la pregunta clave si vas a viajar al país de las sonrisas. Un Farang Khi Nok no es simplemente alguien sin dinero. Es alguien que acumula una combinación de características poco apreciadas:
-
Es tacaño o regatero en exceso, especialmente cuando intenta pagar menos de lo que se considera justo en el contexto local
-
Va mal vestido o con una actitud descuidada que contrasta con el esmero tailandés
-
No tiene modales o falta al respeto a las costumbres y cultura local
-
Actúa con aires de superioridad, creyendo que su dinero o cultura occidental lo pone por encima de los demás
-
Es el turista que viene a aprovecharse del bajo coste de vida sin aportar ni respeto ni consideración
En resumen, es el equivalente tailandés del «turista horrible» que todos conocemos: ese que exige descuentos en todas partes, va en chanclas y bermudas a un templo sagrado y grita en inglés esperando que el mundo le entienda.
La Capa Más Profunda: Farang Kino Como Identidad
Lo que hace especialmente interesante esta expresión es que el diccionario oficial tailandés, el Royal Institute Dictionary, la reconoce con un significado dual. Por un lado, designa al extranjero que se comporta mal o sin clase. Por otro, según fuentes nativas, también puede referirse a un tailandés que intenta imitar a los occidentales de forma exagerada y fracasa en el intento, quedando en una posición social incómoda, ni de aquí ni de allá.
Esta segunda acepción dice mucho de la psicología social tailandesa: hay una fascinación y una tensión simultáneas con lo occidental. Admiración y rechazo al mismo tiempo. El Farang Khi Nok encarna lo peor de los dos mundos: ni auténticamente tailandés, ni auténticamente occidental.
Cómo Evitar Ser un Farang Kino en Tu Viaje a Tailandia
Si lees esto antes de tu viaje, estás de suerte. Aquí van los consejos básicos para que nadie te señale con esta expresión:
-
Respeta los templos: cúbrete los hombros y las rodillas, quítate los zapatos cuando corresponda y habla en voz baja
-
No regatees de forma agresiva: sí puedes negociar en los mercados, pero con respeto y sentido del humor; la actitud cuenta más que el precio
-
Aprende unas palabras básicas en tailandés: un simple sawadee ka/krap (hola) o kob khun (gracias) te abrirá más puertas que cualquier otra cosa
-
Evita los enfados públicos: en Tailandia perder los estribos es perder la cara, y es una de las cosas que más distancia a los locales de los turistas
-
Deja propina cuando corresponda: en un país donde los salarios son bajos, este gesto marca la diferencia entre ser un farang respetado o un Farang Khi Nok
Una Palabra que Resume Mucho Sobre Tailandia
Conocer la expresión Farang Kino no es solo una curiosidad lingüística. Es una ventana directa a cómo los tailandeses perciben a los visitantes extranjeros, qué valoran y qué les molesta. Tailandia recibe millones de turistas al año, y los locales llevan décadas observando patrones de comportamiento. Esta expresión nació de esa observación.
Si viajas a Tailandia con curiosidad, respeto y ganas de conectar de verdad con la cultura local, nunca tendrás que preocuparte por que alguien te llame Farang Khi Nok. De hecho, es muy probable que te traten como a un invitado de honor. Y eso, en Tailandia, vale mucho más que ahorrar unos bahts de más en el mercado nocturno.
Pumpuang Duangjan: La Reina que lo Cambió Todo
En los años ochenta, una joven de Suphanburi revolucionó para siempre la música luk thung. Pumpuang Duangjan fue la creadora del luk thung electrónico: una versión modernizada del género con sintetizadores y producción pop que lo hizo accesible a las nuevas generaciones urbanas.
Con ella, la música luk thung dejó de ser exclusivamente rural para convertirse en el género nacional por excelencia, sin distinción de clase ni edad. Su muerte prematura en 1992, con solo 30 años, la elevó a la categoría de mito. Hoy su tumba en Suphanburi es un lugar de peregrinación donde sus fans le dejan flores, incienso y oraciones, como si fuera una diosa. Si algún día pasas por esa provincia, merece la pena la visita.
Pornsak Songsaeng: Una Leyenda del Noreste
Entre los grandes intérpretes de música luk thung figura Pornsak Songsaeng (พรศักดิ์ ส่องแสง), artista legendario que fusionó el estilo clásico del género con el mor lam, la música ritual y festiva del noreste tailandés (la región Isan). El resultado era un sonido más rítmico, más enérgico, con ese sabor inconfundible del Isan que tanto conecta también con la vecina Laos.
Pornsak fue uno de los cantantes más queridos de su generación, y su muerte repentina por fallo cardíaco conmocionó al mundo del entretenimiento tailandés. Sus canciones, sin embargo, siguen sonando hoy en radios de todo el país, décadas después de ser grabadas.
«Mee Mia Dek»: Cuando el Luk Thung se Ríe de la Vida
Una de las dimensiones más sorprendentes de la música luk thung para quien la descubre por primera vez es su sentido del humor. No todo es melancolía y nostalgia: hay un subgénero entero de canciones cómicas, pícaras y festivas que son las favoritas de las reuniones familiares y las ferias de verano.
Un ejemplo perfecto es «มีเมียเด็ก» (Mee Mia Dek, «Tener una esposa joven»), interpretada por el propio Pornsak Songsaeng y compuesta por el maestro Paitoon Khanthong. La canción cuenta con humor las tribulaciones de un hombre mayor que tiene una esposa mucho más joven: debe cuidar su salud y tomar tónicos para «mantenerse a la altura», mientras se lamenta de que los hombres más jóvenes no dejan de mirarla.
La letra incluye incluso un refrán campesino que avisa: si te descuidas bebiendo, te quedas sin esposa y encima pierdes los búfalos —una alusión a la dote que se pagaba en el campo. Es humor que no hiere, que refleja situaciones reconocibles para cualquiera y que captura a la perfección el espíritu desenfadado y vital que convive con la melancolía en el alma tailandesa.
Puedes escucharla aquí, en el videoclip oficial publicado por el sello Siangsiam: